El Programa de Ordenamiento Ecológico y Territorial del Estado de Colima (POETEC) es una herramienta de planeación estratégica que busca armonizar el desarrollo humano con la conservación del medio ambiente. Su propósito es establecer un patrón de uso del territorio que permita el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales, minimizando impactos negativos y promoviendo la resiliencia ecológica.
Este programa se fundamenta en la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA) y se articula a través de cuatro modalidades: general, regional, local y marino. En el caso de Colima, el POETEC se enmarca en la modalidad regional, siendo responsabilidad del gobierno estatal su formulación, ejecución y evaluación. Cuando el área de ordenamiento incluye territorios de dos o más entidades federativas, el gobierno federal se coordina con los gobiernos estatales y municipales mediante convenios de colaboración.
El proceso de ordenamiento ecológico en Colima se desarrolla mediante fases técnicas que incluyen caracterización, diagnóstico, pronóstico y propuesta. Estas etapas se apoyan en herramientas como imágenes satelitales, mapas temáticos y talleres participativos con actores sociales, académicos, autoridades y sectores productivos.
En resientes años, se ha visto la necesidad de diseñar este instrumento con visión de cuenca, ya que a través de esta herramienta de planeación ambiental se busca armonizar el desarrollo económico, social y ambiental dentro de una región natural delimitada por el sistema hidrológico de una cuenca, es decir, la planeación del territorio se base en la disponibilidad del agua. En lugar de seguir límites político-administrativos como municipios o estados, este enfoque reconoce la cuenca como una unidad ecológica funcional, lo cual permite entender y manejar de forma más eficiente los procesos naturales y los impactos humanos sobre el territorio.
En Colima, un estado con una notable diversidad ecológica y con cuencas como la del río Armería o la del río Coahuayana, este tipo de ordenamiento permite identificar zonas clave para la conservación, restauración o desarrollo productivo sustentable, considerando los flujos de agua, los usos del suelo, la biodiversidad y la vulnerabilidad a fenómenos como sequías o inundaciones.
La visión de cuenca en el ordenamiento ecológico favorece la gestión integral del agua, la reducción de conflictos entre actividades productivas, y la protección de ecosistemas estratégicos, como zonas de recarga hídrica, bosques y manglares. Además, involucra a los distintos actores sociales de toda la cuenca, independientemente del municipio en el que se encuentren, promoviendo una gobernanza más colaborativa y efectiva.